lunes, 22 de febrero de 2010

HOY POR TI, MAÑANA POR MÍ (CAPÍTULO 3)

Abrí mis ojos y el pequeño rayo de sol que tibio se asomaba por la ventana molestaba mi visión. Me sentía pesado, sin ganas de hacer nada. Mi cabeza se desmoronaba al tratar de sacarla de la almohada en que se encontraba. Miré a mi lado y no sabía donde estaba. La cama tenía unas sabanas blancas que cubrían mi cuerpo. Estaba semidesnudo y no conocía ese lugar. Sentí un olor a pan tostado que me dio hambre. Me levanté de la cama y caminé en dirección al lugar de donde provenía ese olor que me tenía ansioso. Me asomé por el marco de la puerta y vi sentada a Sofía mientras tomaba una de sus tostadas y se la llevaba a la boca. Me quedé parado, estático, observando su figura dentro de ese pequeño baby doll blanco hasta que interrumpió mis pensamientos.

- Hola Dante, perdón buenos días “bello durmiente”. ¡Pensé que nunca despertarías!

- Hola… ¿Por qué lo dices?

- ¿Por qué? ¿Y preguntas más encima?-me dijo mientras sonreía coquetamente- Porque llevas más de un día durmiendo. ¿No recuerdas nada acaso?

- No.

- ¿En serio?

- Si, en serio. No te estoy mintiendo.

- ¡Qué chistoso! ¿Estabas tan borracho que ni siquiera te acuerdas que te sacaste los pantalones en la disco mientras bailabas y todas las minas que habían te miraban tu cosa? Incluso algunos hombres estaban sorprendidos.

- ¿Me estás hueviando?

- No ¿Cómo se te ocurre?

- ¿Y que más hice? ¿Hay algo peor que eso?

- Mmm… te tomaste todos los tragos que pediste, que según mis cálculos fueron cerca de doce. Lo más suave que tomaste fue ron con hielo. Lo peor fue cuando quisiste ir al baño y no alcanzaste a llegar y derramaste tus fluidos estomacales sobre una de las meseras. El encargado del local quería llamar a los pacos y tú no encontraste nada mejor que ponerte a gritar afuera del local mientras yo trataba de solucionar el asunto.

- ¿En serio? De verdad discúlpame por hacer todas esas mierdas. No es por excusarme pero estaba muy mal anoche.

- ¿Anoche? Si todo eso pasó antenoche… jajaja.

- ¿Eso es todo o hay algo más que deba saber?

- Mmm… creo que no se me olvida nada. ¿Te acuerdas que quedamos de juntarnos a tomar algo después de tu primera escena?

- Mmm… si, creo…

- Te tuve que ir a sacar de ese baño para que pudiéramos salir. Fuimos al bella a tomar algo y como estabas achacado te pusiste a tomar como condenado. Lloraste también. Bueno y de ahí pasó todo lo que te he contado. Dante, ven, siéntate y toma desayuno. Sorry por no ofrecerte antes ¿Quieres té o café?

- Café, por favor. Da lo mismo, eso no es nada con todo lo que, según tú, yo hice. Oye, tengo una pregunta ¿Cómo mierda llegué hasta acá?

- Te traje, obvio. Le pedí al taxista que me ayudara a echarte adentro del auto. Me costó casi una hora tratar de que alguien nos quisiera llevar. Me decían que no cargaban “bultos”, sólo “personas”-me dijo con una tierna sonrisa mientras me servía el café.

- Come tostadas, recién las calenté. Porque supongo que tienes un hambre de un búfalo.

- Si, es verdad. De hecho me despertó el puto sol y el olor de las tostadas. De verdad muchas gracias por todo lo que haz hecho por mi en estos pocos días que nos conocemos.

- No te preocupes. Hoy por ti, mañana por mí. Otro día te la cobraré. Eso si trataré de no hacer todo lo que tu hiciste, así que no te preocupes, jajaja.

- Me parece que sólo me faltó mear a alguien.

- ¿Te faltó?

- ¡No! ¿También lo hice?

- Jajaja ¡no! ¿Cómo se te ocurre? Es sólo una broma. Ah y lo de la disco tampoco pasó. Nunca fuimos porque ya estabas demasiado borracho. Te desvestí para que durmieras más cómodo, sólo fue eso. Y no te preocupes por nada. No pasó nada entre nosotros.

- ¿Por qué me dices eso?

- Por nada, es sólo para que lo supieras. Para que no pensaras que eso había pasado. Te portaste muy bien, al menos en ese aspecto jajaja.

- Me pasas la mermelada, por favor. Oye ¿Has sabido algo de Luca? ¿Lo has visto?

- No lo he visto, sólo me llamó ayer para saber qué mierda te había pasado. Parece que te valora a pesar de todo ese viejo, si mal que mal eres su nuevo descubrimiento. Ah y llamó para avisar que hoy en la noche hay una fiesta en el club “Champagne”, a la que todos los actores de su mierda de productora estamos “invitados” u obligados a ir, así que ahora a lo que terminemos el desayuno y te des una buena ducha nos vamos a ir al mall para escogerte un traje para esta noche y un vestido para mi. Me pasó a dejar un cheque para que vayamos con la mejor ropa que encontremos. Termina tú de tomar tu café mientras yo me doy una ducha.

Se paró delicadamente dejando su taza sobre la mesa y se dirigió sensualmente hasta su pieza. Yo la miraba fijamente sin perder cada detalle de su figura hasta que ésta se perdió tras la puerta. Al volver a aparecer, me miró y me regaló otra de esas sonrisas que cada día me vuelven más loco. En ese momento sentí que un calor se apoderaba de mi entrepierna. Me dí un pequeño golpe en la zona y me dediqué a tomar tranquilamente mi café.


By IgOrCeTe...