Dicen que es un ser vivo...
Pero...
El asalariado que gana el sueldo mínimo y hace magia cada mes para alimentar a su familia.
El inmigrante que llega con su mochila cargada de sueños y que arranca de una realidad que no desea.
La madre soltera que se rompe el lomo por sacar adelante a sus hijos.
Los detenidos por vender mercadería en la calle para parar la olla en casa.
La madre y el padre que se endeudan por la salud y la educación de sus retoños.
Los mismos retoños, que antes de recibir un sueldo, ya están pensado en cómo pagar deudas por algo que es un derecho.
Los niños del SENAME que se pelotean en las noticias de todos los medios, en los tribunales de justicia, en los Ministerios, en el Congreso y en cada uno de los gobiernos que ha tenido y va a tener este país.
Los delincuentes criados en comunas periféricas que TODOS condenamos.
Los que regalamos nuestros impuestos para que los políticos y el gobierno de turno hagan lo que les plazca la gana con ellos.
Los que sufrimos descuentos por un sistema de salud y de pensiones deficiente que no permiten tener beneficios acordes y una vejez digna.
No lo somos?
No somos seres vivos?
Ni imaginar los que no están incluidos en estas palabras y que viven una lucha a diario en silencio.
Siento que a veces peleamos por decidir quién es primero, si el huevo o la gallina... cómo si eso realmente importara.
Somos putos todos!
Cómplices.