Y te fallo a diario.
Y no me puedo cansar de hacerlo.
Espero vida para conseguir remediarlo.
Esa misma que te debo más a ti,
Que tú a mí.
Mi deuda externa y eterna.
Eres más importante tú para mí,
Que yo para ti.
Aunque me contradigan a diario.
Son las reglas del juego.
No las elegí yo.
Pero tu ternura y esos infinitos
Iluminan mi oscuridad, sin que lo sepas.
Nunca te di lo que tuve,
Y creo que tampoco te lo daré.
Soy ínfimo. No existo.
Pero no veo envidia en tus ojos.
Esa que a veces si tengo de ti.
Desearía tener tu edad y todo ese amor.
Inocencia y pureza.
Eres especial y no lo sabes,
Así como muchas cosas terribles.
Cosas que hacen daño.
Y que me gustaría que fueras indemne.
Las cosas bellas.
El bueno, el malo y el feo.
El padrino.
Colo-Colo.
La música.
Los amores de quién escribe.
Pero tus sueños ya descansan.
No siguen mis temores y deseos.
Espero que tengas los tuyos,
Y sepas sobrevivir a ellos.
Te amo y te adoro.
Y espero reciprocidad a los quince,
Aunque sea una utopía.
Hoy y siempre,
Mis días y noches serán por ti.
Así como este mea culpa.
Y todos mis esfuerzos.
Incluso,
Los que nadie note.
Hasta el último día de mis días.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Comentar es gratis... para todo lo demás existe MasterCard!!